lunes, 27 de abril de 2009

Respuesta

RESPUESTA


La no pregunta es una salvación en estos casos.
Sintiendo no habernos dicho nada,
más claro,
más firme,
acabado,
repujado en el insomne espacio.
Sería cambiar tus sentidos ,
tu belleza,
tu indecisión,
tu pasión,
de quién a quién sin pregunta;
sin dudar de la duda
pero dudando de la vida,
buscando nuestra ubicación
en el espacio y el tiempo,
como en el cosmos, pero a oscuras,
como encerrado en una moneda fría
apenas de cincuenta centavos.


Entonces te marcharías en silencio,
sin que todo haya acabado,
quedando el recuerdo solitario,
encerrado en tu cuerpo que es recuerdo,
vacilante,
trémula,
con un beso que no es beso,
con una certidumbre de espera.


Tus labios con ausencia,
angustia,
tormento,
esperando la llegada del cielo negro
para poder recordar con placer,
un quizás de felicidad.


Nada más que un recuerdo placentero,
y ,
única amante que no está a mi lado,
sin mi mismo,
yo solo con la verdad de las cosas,
alejado de la falsa realidad ,
esperando un también,
un éramos que no somos,
pacientes,
indiferentes,
porque la realidad hace indiferencia.
Frío,
muerto
por haber conquistado la verdad
enterrado en espacios negros
del cosmos perdido.

Víctor Hugo Arévalo Jordán

martes, 21 de abril de 2009

El Retorno

EL RETORNO

Rotas las alas del amor, en el hogar vacío,
Son témpanos las cosas y las horas;
Y sin embargo encienden, con sus ecos de sombra,
Los recuerdos más íntimos que vuelven a la sangre
Desde grutas del olvido.

En este hogar desierto me hallo esperando el sueño.
Hay una tensa calma que me mantiene insomne:
Detrás de la ventana es noche de tormenta
Y en su negro misterio se entrecruzan los rayos
De una mortal blancura.
En lo alto del cielo, forjada entre destellos,
Centellas y relámpagos, de pronto, veo una imagen
De una extraña belleza y un sideral atuendo:
en ella reconozco su figura que vuelve
Y que desciende etérea a instalarse en mi sueño
Con la sabia del cosmos latiendo en sus arterias
De un fuego celeste los labios palpitantes,
Los ojos de infinito poblados de universo.

Lentamente se acerca, con un andar de nube,
Penetra en mi aposento; se acerca lenta y pura,
Se detiene en silencio, se detienen a mi lado
Hasta casi rozarme ¡tan próxima y lejana!
¡tan real e imposible!

Afuera el mundo es negro, como una sombra densa
Cubriendo todo el orbe que sin brújula late
Y desata su furia con la voz del relámpago
Y el ulular del viento, con silbo de ala oscura,
Que al prolongar su queja anticipa lo arcano.

A mi lado la imagen de su cuerpo esplendente
Ilumina mi cuerpo con destellos de espanto
Y hechiza los secretos relojes de mi sangre
Paralizando el flujo cegado del transcurso;
Inhibe mi razón y ha sellado mis labios.
Con mirada profunda de infinita ternura
Sus ojos me acarician en un instante eterno
Como si requiriese todo mi asentimiento,
Todo mi amor quebrado, todo hálito del alma,
Todo mi ser entero
Y despacio se inclina, con suavidad, muy dulce,
Muy dulce y sobrehumana para besar mi frente.
Su sombra de galaxia va cubriendo mi rostro,
Con sereno silencio, de estirada cadencia,
De compás diferido, como el lento transcurso
De un brevísimo soplo que apaga los instantes
Para encender la noche

Después ya no recuerdo: sólo que el sol penetra
Destejiendo las sombras y trueca lo temible
En la luz cotidiana:Volveré a rodearme de murmullos, palabras,
Del chillido de luces, de opacas resonancias,
Encapsulados signos que aturden la mirada
Y nublan los oídos. Palpitaré entre muros
De humanas estridencias emergiendo sin pie,
Remontando sin vuelo, hundiéndome sin sueños

Pero ¡Dios! ¿qué me ocurre? Un viento electrizante
Vertical me recorre descentrando mi sino.
El terror me entumece; morados se congelan
Los rayos de la aurora; late un triste vacío
De sombras como cosas; no se escucha el silencio:
Ante mí está mi lecho con mi cuerpo yaciendo.

Francisco Millán

Extraído del encuentro de poetas “De palabras Arcanas y Secretas”
Santa Fe- 18/4/09 Centro Cultural Municipal

Despertaron los ángeles malvas

DESPERTARON LOS ÁNGELES MALVAS

y sospeché que Dios estaba presente

cuando llovía en la tarde blanca.

Un ángel de mármol se adormecía,

las rodillas juntas y las manos juntas,

con el éxtasis en los labios

del cáliz y la oración de mis pobrezas.

Se separaron los ángeles malvas

de ojos llorosos y cielo implorante;

Dios contemplaba complacido

en la lejana noche

de los comulgados en Él.

No de quienes perdieron la sonrisa.

Nacieron rumores distantes

de ojos cerrados en carnes y huesos desnudos,

de ojos mustios y hundidos,

esperando que llueva el maná celeste.

Sospeché que a Dios le gustaron las flores

de la procesión enlutada,

las notas agudas de la banda musical,

el paso entrenado de los cadetes,

el llanto aburrido de las beatas,

la falsa santidad de los honorables.

Despertaron los ángeles de malvas

y la tarde quedó hecha un cuerpo triste

de largos costados heridos

y colgantes cabellos de agua cristalina,

la tarde agonizó con dolor y luto

dejando las aspas de la Cruz.

Crecieron ante mis ojos

notas aburridas de aves ausentes

que dieron a mi barro fornicado

la cicuta y el coágulo empedernido.

Sospecho que Dios estaba presente

cuando despertaron los ángeles malvas

en la tarde de lluvia prendida en su manto

como nubes de sueño vacío

cubriendo su silencio y mi tumba.

La Santa Soledad sin descanso

sospechaba si se lograra ver

resoplando el canto divino

las penumbras que rodearon mi locura.

Se pararon los ángeles malvas

cuando Dios quedó suspenso en la luz

disimulando su sonrisa galante,

en nuestras lágrimas abandonadas.



Víctor Hugo Arévalo Jordán

Poema extraído del encuentro de poetas “De palabras Arcanas y Secretas”
Santa Fe- 18/4/09 Centro Cultural Municipal

He asomado los ojos

HE ASOMADO LOS OJOS A MIS RECUERDOS

del viejo bosque dormido.
Descienden las soledades sobre mi alma bohemia, pierdo el sueño en el
espíritu de las aves. Los escritos del agua se sumergen en los misterios de la noche

En el sendero se arrodilla tiernamente la luna amarilla sobre pies desnudos
de recuerdos y esperanzas agonizantes de ensueños.

Un pálido astro muere en la patria de los Azules con rapsodia verbal, agonizante el verso.

Llueven ateridos los silencios.

Vuela el cuervo negro del recuerdo,

triste e indeciso sobre la pálida alfombra de una luz sin sombra.

Luciferes sin gloria.

Muere el eco de mi voz en las aguas que suspiran.

Los cielos se ponen tristes. Lloran las nubes consultando esta muerte sin
dolor, sólo con tristeza.

Ramas y hojas que tiemblan. Constelaciones del sur.

Pies de algún viento que entona sinfonías de corazones blancos.

Cantan los niños su coro de inocencia,

con las guías brillantes de sus ojos,

mueren en silencio los dolores

y mis entrañas encogidas.

Nadie comprende por qué hoy no están las hojas verdes del ayer.

Nadie comprende por qué ruedan en las espaldas del viento.

Nadie comprende que mueren secas y no vuelven a cantar sus voces de
viento que nacen en las entrañas de las montañas.

Mi jardín vuelve a dormir en mis manos que tiemblan.

La luna mulata

crece

su dolor de plata entre piedras soladas.

He asomado los ojos a mis recuerdos

del pan negro de miseria

que se come silencioso el olvido.

Camino solitario por la orilla

del sendero sin sombras

que me deja sin penumbras abrigadas.

La noche ha perdido mi sueño,

no muere del todo el día,

ni nace del todo la luna.

He asomado los ojos a mis recuerdos

cuando se enfermó Dios con su soledad.

Pasa el viento cortejando fúnebres nervios

que fenecen en la noche con ansias de esqueleto

olvidado.

En mi cabeza aletean búhos de la vergüenza y cuervos de la noche

Nacen mis geometrías del dolor.

y la otra seria esta



Víctor Hugo Arévalo Jordán

Poema extraído del encuentro de poetas “De palabras Arcanas y Secretas”
Santa Fe- 18/4/09 Centro Cultural Municipal

El Pescador

EL PESCADOR

Lejos de su rancho, el pescador prepara
Enseres de la pesca,
Vuelve a insistir, paciente,
La captura es escasa y mucha la pobreza
La línea se le enreda en un pequeño arbusto,
Un paso equivocado para desengancharla
Y el dolor en la pierna que causa la ponzoña:
La yarará serpea metiéndose en los juncos
Él no tiene el cuchillo que perdió en el trayecto
de la dura faena; ¡ y le hace tanta falta!
En medio de la isla, que crece inmensurable,
A su mente afiebrada, no es posible el auxilio
Por el ocaso gris, llega la noche oscura,
Con furia de tormenta teñida de amenazas.
Desde la lejanía, cada vez más cercanos,
Se oyen rodar los truenos en ruedas del ruido.
El viento se desata con incesante azote
En la nocturna espalda como un gigante esclavo
Que soporta el castigo.
Se entrecruzan relámpagos de una letal blancura
Duplicando su cólera en espejos del agua
Que baja incontenible en el tobogán del río.
El centellar continuo destella en el follaje
Y la cerrada fronda que bordea la orilla;
En fantasmal visión, oculta los misterios
De la densa espesura
Los recintos de sombra con llaves del silencio
Mantienen la reserva de lo que no se muestra
Y el secreto insondable de todo lo que vibra
Es marcha hacia lo incierto.
Siguiendo el rumbo que la fiebre le marca
El hombre ahora transita por el desfiladero de una noche
Callada, con astros apagados donde ya no hay tormenta
Y esa paz lo estimula a surcar el camino
Que va sedando el alma y distendiendo el cuerpo.
Pero incide otra ruta: el vendaval arrecia:
los mojados instantes le golpean las sienes
con incesante empeño.
Las horas, ardiendo , penosas se deslizan,
Pausadas se rezagan, despacionas, muy lentas
Van sin prisa, con calma, desatando los lazos,
En un manso abandono, poco a poco se apartan
Del manantial del tiempo.
Él por momentos sueña con una noche límpida
De estrellas que refulgen y una promesa: el alba.
El rancho y la mujer vislumbra muy lejanos, en el mustio horizonte,
Cada vez más borrosos y siempre más distantes.

Veloz, a la deriva, el bote se desplaza portado por las aguas:
Lleva una sombra dentro y los remos caídos.
Va hacia un mar sin orillas, donde no existe puerto.

Francisco Millan

Extraído del encuentro de poetas “De palabras Arcanas y Secretas”
Santa Fe- 18/4/09 Centro Cultural Municipal
Estás en la herida y en medio del hambre,

En la frentes ennegrecidas,
En los pies ausentes de zapatos.
Estás entre los legítimos dueños de la tierra
Que no son y abonan este suelo.

En los parias que el asfalto arroja
Tras terraplenes y cementerios;
En la piedad de la llovizna,
En la mirada inconmensurable
De todo desamparo,
En la dignidad manoseada
Y en cada amanecer
Sobre los andenes de la miseria.

Sólo, que no te han visto.


María Nardi

Extraído del encuentro de poetas “De palabras Arcanas y Secretas”
Santa Fe- 18/4/09 Centro Cultural Municipal





Cuando nuestras manos

Son alas del alma
Y andamos por el sol a contraviento
En cada esquina
Nos puede la esperanza
Y es cada acera un nuevo nacimiento.

Sembrándonos la luz,
Somos la tierra,
Somos el agua, también,
Somos el viento.
La brújula, el timón, la Cruz del Sur,
La historia pequeñita del sujeto
Que viene y va con distintas pieles
Desde el suburbio al cuarzo,
Y, buenamente,
Nos deja la sonrisa como un río,
Su pena floreciente.


María Nardi
Extraído del encuentro de poetas “De palabras Arcanas y Secretas”
Santa Fe- 18/4/09 Centro Cultural Municipal




El cielo se vistió con tus sueños,

El sol hoy nació para ti.
La luna se mudó a tu sonrisa
Y a tu pecho un nuevo latir
Hada de las quince ilusiones
El mañana depende de ti
Tu ansiedad ya empejó sus alas
¡el mundo te empuja a vivir!

Ailén

Extraído del encuentro de poetas “De palabras Arcanas y Secretas”
Santa Fe- 18/4/09 Centro Cultural Municipal

lunes, 20 de abril de 2009

Encuentro literario. "De palabras Arcanas y Secretas"




Encuentro Literario. Asociación Cultural San Gerónimo.





“De palabras Arcanas y Secretas”

Se realizó en el Centro Cultural Municipal el 1er Encuentro de poetas “De palabras Arcanas y Secretas”, organizado por la Asociación Cultural San Gerónimo.

Los objetivos perseguidos por la iniciativa, están vinculados a la expresión poética, "El lenguaje que permite concebir la realidad en sus diferentes matices, encontrando esa profundidad que llega al alma de quien vive y siente en este mundo pese a que no pertenece a él” Permitiendo compartir un espacio para la lectura de poesías, donde autores de nuestra región puedan dar a conocer sus obras como aportes de incalculable valor cultural para nuestra comunidad.


El sábado 18 de abril se sintió en el ambiente un vibrar de poemas que empañaron la mañana unísona de sensaciones e impresiones de los presentes.



El próximo encuentro se realizará en el mes de Mayo, y ya se esperan los poemas que formarán parte del III Festival de Poesías “Palabras en el Mundo”.


Las fotos fueron procesadas y cedidas por VHAJ
gentileza de VHAJ

viernes, 17 de abril de 2009

LA PAZ, CIUDAD.



LA PAZ, CIUDAD.


Y las calles de la ciudad
empinadas, hacia abajo,
hacia el centro.
Sobre un monstruo quieto,
de agua, de cal, de ceniza.
De recuerdos españoles,
sumergidos en el verano
con olor a sol, a tierra, a soledad.


Y el cerco de montañas, hijas del Illimani(1),
nieves eternas, luces claras.
Un cielo volcado
en el hondo misterio de la ciudad.


La noche que progresa,
las cosas que crecen, que se empinan...


Los cóndores, las cantinas, los faroles,
quietos, inmóviles con el collar blanco, de plumas,
de luz,
de algo que parece un sueño y es vida.


Recuerdo de la sangre de los Incas,
en los músculos de Pachamama, allá (2)
por los tiempos remotos, míticos.


La ciudad...
Las risas de las juventudes, de mi juventud,
del deseo
de las alturas,
a los cielos,
a las estrellas,
los porqués sin sombras de los árboles con sombras,
las noches en las ventanas cerradas,
los enamorados y el farol.


Ventana al décimo piso,
donde se juntan el vértigo con las estrellas
y el frío despertar de los montes
con el dulce sueño que vuela, del progreso...
las piedras y las nubes
callando su silencio están. La Paz.


La ciudad...


Y ésta ciudad, donde los vientos revuelcan
abriendo heridas en la historia,
dejando recuerdos
en las noches, en los grandes días.
en los días y la juventud,
en el otoño que reposa.


Y su espejo claro, la luna,
su Virgen Morena
que mira los fondos míticos, prehistóricos,
del indio que danza su silencio.


Las danzas...


Se arremolinan los rostros,
surgen de nuevo las notas de la quena,
de la triste quena que llora,


Juventud de linaje americano
quemando con gesto heroico,
sombra sin signos.


El frío y el deseo,
el viento y el acecho
la noche y la trampa
sin locura, sin suerte. Apacible,
los signos...


Y esta ciudad, fuera del tiempo,
con dedos de tormenta, uñas de cactus,
anillos de antawara, Tiempo
Noche
Fuego.
Carbones de recuerdos,
socavones de pasión
con el peso de alas condóricas,
júbilo y tristeza.


Ríen las estrellas en las calles ,
en las noches de silencio, de luz enfarolada.


La Paz...
Y esta ciudad fuera del tiempo....


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(1) Illimani, Pico de los Andes, nevados a 6400 m.
de altura.
(2)Pachamama. Madre tierra. Diosa.
(3)Antawara. Fenómeno de las nubes de color al poniente.

Víctor Hugo Arévalo Jordán

miércoles, 15 de abril de 2009

Plaza Nueva

Plaza Nueva.

I

Se desgrana el silencio
por las desoladas calles
de esta ciudadela en calma.

Voces y pasos mansos
avanzan lentos por el Barrio
en dirección a la Plaza Nueva.

Allá, por las orillas.
En los límites,
En Punta Norte.
En las urbanas fronteras
la brisa del Sur
trae el nombre a la Plaza.

Allí, donde resplandecen
los bordes afilados
de una ciudad oculta.
Allí, el maestro sacrificado
Vuelve
Vuelve en la flor y en la risa,
En el perfume y en la palabra.
En la semilla que vuela y en el canto.
En la mirada silenciosa
En la cotidiana charla
En la fronda recién plantada
futuro de sombra pródiga
a la espera de nidos y de pájaros
El maestro sacrificado, vuelve.
Vuelve en la Bandera
que reposa y espera
hacer cumbre en la justicia
y la memoria
en un cielo infinitamente azul.

En la Plaza nueva,
ya se columpian risas niñas
que aún no entienden nada:
“-¿De quién es el nombre
que nombra la plaza…?”
Un enjambre de jóvenes manos,
pintan de historia los tapiales.
Para que las siluetas hablen
de un pueblo en lucha.
De dignidades,
de utopías,
de trabajo…
Para que las siluetas hablen
del maestro sacrificado.
De aquella bala.
De nuestras tizas.
Todas, manchadas de sangre.


II

La comitiva oficial ultima detalles:
atiende al protocolo,
lustra discursos,
ensaya poses.
Se acomoda el traje.

Carlos es Bandera
esperando en el mástil



Por las calles de ripio,
bordeando la vida
fuera de todo homenaje
con oficio y firmeza,
pequeñas manos
conducen un destartalado carro.

La comitiva no sabe:
es la hora del reparto.
La multitud, de espaldas,
demora peligrosamente el paso
Botellas y niños
se mecen agrios de olvido
al lento compás del tranco
Apenas trece…catorce años
es la lechera del barrio.
-“ Un país para todos ”
Dice alguien.
Y ella mira, buscando la voz.
de la Bandera-País
Ondeando con furiosa impotencia.
La Bandera Carlos,
La Bandera Fuente
La Bandera Alba.
Con la fuerza del Viento
llegado del Sur a la plaza nueva
para empujar las miradas,
y sin protocolos
señalar con el manto
el verdadero escenario.

Marta Goddio
Abril- 2009

martes, 14 de abril de 2009

TRANSEUNTE SOLITARIO

Dime tú:

si oyes rezar la hierba en mis pies,
si mi largo caminar sin sentido,
sin rumbo
formar un quizás de música y viento.

Si la lluvia se pierde en mi camino
dejando mi soledad remojada
goteando en las cavernas,
(Diluyéndose en mis pasos).

Dime tú:

si oyes el gran silencio
con inmenso dolor a vacío
a viejo
a feto abandonado.

Si escuchas mi soledad y mi propio existir;
si eres sólo un fiel habitante de mi intimidad.




"YO SOY UN TRASEUNTE SILENCIOSO
CON LA BELLEZA DEL TRISTE
ENCERRADO EN SU PROPIO BOSQUE".

Víctor Hugo Arévalo Jordán